Una entrevista con Bruno Mezcua, socio fundador de Omneo Group

Bruno Mezcua copy¿Cómo surgió Omneo? ¿Fue una revelación? ¿Un proceso?

Soy la tercera generación de una familia de funerarios. Mi vocación, sin embargo, me llevó por otro camino profesional: la escultura. Aunque al final todo ha confluido.

Mientras estudiaba Bellas Artes trabajé, para sacarme un dinero, como letrista de lápidas en el cementerio de La Almudena, en Madrid. Fue entonces cuando percibí que la liturgia y la estética de la muerte se habían quedado ancladas en el pasado, sin evolucionar.

La idea del omneo surgió en ese momento, como reacción, pero quedó guardada en el cajón ¡15 años! Un día se la comenté a mi padre, a quien le encantó y me animó a desarrollarla. En el camino encontré a Iñigo Zurita, mi socio en esta aventura, que viene del mundo financiero. ¡El tándem es perfecto!

Parece que hoy en día no queremos saber nada de la muerte.

Es ajena a nosotros, cuando ha estado tan presente en la sociedad. Hay otros factores que explican este fenómeno, pero sin duda influye el que no hayamos encontrado un nuevo lenguaje funerario acorde a los tiempos que vivimos. Creo que nosotros lo hemos sabido interpretar y hemos dado con la tecla.

¿Qué viene a resolver este producto? ¿Cuál es su relevancia a nivel práctico?

Creo sinceramente que este proyecto es la gran revolución del sector funerario de nuestra época. Es una industria en la que la innovación tarda mucho en ser aceptada; pensemos en lo que le costó a la incineración. Pues, bueno, hasta la llegada de omneo la tecnología digital no tenía cabida en el proceso de despedida de un ser querido.

Nosotros la hemos introducido permitiendo crear un obituario digital en una red social que hemos creado en paralelo, a la que se accede con solo pasar el móvil por un omneo. Además, incluye servicios como que te recuerden los aniversarios. Útil, ¿no?

¿En qué otros aspectos resulta innovador?

A nivel diseño diría que un omneo es rupturista por su sobriedad. No olvidemos que se compone con las cenizas del fallecido, con el 100%, para que se honren sus mismos restos.

Sus sencillas y elegantes líneas cumplen al máximo el lema del menos es más. Eso hace que tenga cabida en casi cualquier lado y que en los cementerios resuelva los grandes problemas de espacio que tienen en estos momentos.

Entre nosotros decimos en broma que lo que más cuesta es hacer una caja cuadrada; quitar es mucho más fácil que añadir. Eso sí, la idea principal la tuvimos clara desde el principio, y lo que hemos hecho es pulirla todo lo que hemos podido. Desde luego, este proyecto no se puede calificar de vana ocurrencia.

¿Es caro un omneo?

Un omneo en precio es una solución funeraria insuperable. Sale más barato que una tumba, un nicho o un columbario (el nicho donde se guardan la urna con las cenizas). En España, y en casi todos los países occidentales, todos los fallecidos pasan ‘por caja’. Es decir, es obligatoria el féretro incluso en el caso de incineración.

¿Está la gente preparada para nuevas formas de enterrar a sus muertos?

No solo la gente está preparada para aceptar nuevas formas de enterrar a sus muertos sino que además lo está esperando. Solo hay que atender a las habituales conversaciones que se escuchan sobre lo que quiere cada uno que hagan con sus restos una vez muerto. Hay muchas dudas, precisamente porque no se encuentra una respuesta en un lenguaje de nuestro tiempo. Esperamos darla nosotros.

No se corre el peligro de que la tecnología utilizada aquí quede obsoleta? Después de todo, uno muere para siempre, pero un Iphone dura cuatro años…

Cuando se plantean las dudas sobre el proyecto por lo rápido que se queda desfasada la tecnología hoy en día tengo que destacar que la plataforma web donde se guarda la memoria del fallecido, www.omlime.com, se quedará obsoleta el día que no la actualicemos, lo que no ocurrirá porque es un proyecto con bases muy sólidas, o cuando Internet se deje de usar, y eso parece muy difícil que suceda en el futuro. ¿Se ha quedado desfasada la rueda?

Por otro, la forma en que se materializa cada omneo siempre podrá evolucionar, pero eso es bueno porque se traducirá en métodos más eficaces de producción. Trabajamos para el futuro constantemente; está en el ADN de omneo.

 

 

 

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